No te las mereces, más bien una sonrisa y un adiós para siempre. No creo que sea fácil, pero es lo mejor para mí. Me había olvidado la clase de persona que eras cuando estaba contigo. Pero tendré presente el buen recuerdo, porque el malo no me gusta. Ya no quiero ni verte, ni siquiera quiero que ocupes un segundo mi mente, me incomoda y molesta. Suerte y cambia tu manera de ser en algunos aspectos que bien sabes que los haces mal. Un beso y hasta nunca :)
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